Conoce las causas de la hepatitis en adultos mayores | Koltin

Conoce las causas de la hepatitis en adultos mayores | Koltin

Escrito por: Sthefany Mandujano

28/7/2022 18:33:24

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el 57% de los casos de cirrosis y el 78 % de casos de cáncer de hígado a nivel mundial, son causados por infecciones por los virus de la hepatitis B o C. Sin embargo; los síntomas y tratamiento de la hepatitis en adultosmayores es diferente a la que se presenta durante la infancia y la adolescencia. 

Si quieres saber más de sus causas, consecuencias y métodos de prevención, aquí encontrarás la información que necesitas. 

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es una enfermedad que provoca inflamación en el hígado; existen diferentes tipos de hepatitis que se adquieren y atacan el organismo de diferentes formas, siendo las más comunes las hepatitis causadas por virus, es decir la hepatitis A, hepatitis B y hepatitis C.

Según una investigación citada en la página de la organización Amigos del Hígado A.C. La infección aguda por hepatitis A es más peligrosa para los adultos mayores ya que presentan más complicaciones clínicas.

También expone que los pacientes con hepatitis crónica tipo C que envejecen y se convierten en adultos mayores, tienen más probabilidad de tener complicaciones debido a las enfermedades asociadas a su edad.

En otras palabras, la hepatitis en adultos mayores tiene mayores repercusiones sobre ellos debido a que con la edad también se disminuye la respuesta inmune y existen cambios metabólicos, deficiencias nutricionales y la regeneración hepática también es menor. 

Además de la hepatitis vírica, el daño hepático también se puede presentar debido a la ingesta excesiva de alcohol, envenenamiento, una sobredosis de medicamentos o hígado graso.

 

¿Por qué es tan peligrosa la hepatitis?


La hepatitis es una de las principales enfermedades hepáticas, lo que significa que ataca y afecta el correcto funcionamiento del hígado, el órgano interno más grande del cuerpo que nos ayuda a digerir nuestro alimentos, eliminar toxinas y almacenar la energía que necesitamos para el día a día. 

Es importante saber que la hepatitis puede ser una infección aguda, o sea a corto plazo que se elimina definitivamente del cuerpo bajo un tratamiento y en contraste también se considera un padecimiento silencioso ya que una persona con hepatitis crónica puede tardar años desde que contrajo la enfermedad hasta que presenta síntomas.

¿Por qué se celebra el Día Mundial contra la Hepatitis?

La OMS, instituciones de salud y gobiernos del mundo conmemoran cada año el 28 de julio como el Día Mundial contra la Hepatitis. La fecha fue establecida el día del nacimiento del doctor y Premio Nobel el profesor Baruch Samuel Blumberg quien descubrió el virus y la vacuna. El fin es visibilizar, sensibilizar y concientizar a las personas de la presencia de la enfermedad en el mundo. Con las acciones que se llevan a cabo año con año se busca fomentar las medidas de prevención.

¿Cuáles son los diferentes tipos de hepatitis virales y cómo se contraen?

Hepatitis A:

Este tipo de hepatitis viral provoca infección aguda o de corto plazo sin que se presente un daño considerable en el hígado y se transmite a través del contacto con heces de una persona infectada a otra; generalmente ocurre por consumo de alimentos sin desinfectar o por beber agua contaminada. También se contagia por contacto sexual y/o por compartir jeringas o artículos de cuidado personal.

Hepatitis B:

También es de tipo viral pero puede provocar infección aguda o crónica e incluso existe una vacuna que se puede aplicar a personas de todas las edades para prevenir este tipo de hepatitis, sobre todo se aplica a los recién nacidos para evitar la transmisión de su madre hacia ellos. 

Se contagia a través de la sangre, el semen y la saliva  de una persona infectada. De no tratarse como es debido una infección a largo plazo, puede provocar cáncer hepático y si bien no existe un tratamiento en específico, es importante evitar medicamentos innecesarios sobre todo para que los adultos mayores no corran el riesgo de una intoxicación o un mal apego farmacológico. 


Hepatitis C:

 Al igual que la hepatitis B, este virus puede provocar infección aguda o crónica y su transmisión es sanguínea; en la mayoría de los casos ocurre por exposición a la sangre de una persona infectada a través de transfusiones sanguíneas, prácticas médicas poco seguras, o por compartir drogas inyectables. La hepatitis C, si tiene un tratamiento pero si se deja avanzar, las personas pueden desarrollar cirrosis o cáncer de hígado. 


¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis en adultos mayores?

Cada una de las variantes A, B y C del virus de la hepatitis tiene su propia sintomatología pero generalmente las personas pueden llegar a manifestar.

  • Fiebre 

  • Náuseas 

  • Vómito 

  • Dolor abdominal 

  • Erupciones cutáneas 

  • Ictericia (piel y globos oculares de tonalidad amarilla) 

  • Pérdida del apetito

  • Cansancio 

  • Pérdida de peso


¿Cómo detectar la hepatitis?

Cuando se tiene la sospecha de que un adulto mayor tiene hepatitis debido a la presencia de uno o más síntomas, se debe hacer una prueba diagnóstica y tomar en cuenta si es que padece otras patologías como diabetes, enfermedades cardiovasculares o hipertensión.

En el caso de los adultos mayores que ya hayan sido diagnosticados con anterioridad deberán seguir su tratamiento al pie de la letra elaborado por sus especialistas y gerontólogos de cabecera quienes ordenen un tratamiento eficiente sin que haya la necesidad de tomar medicamentos de más.

Consejos para prevenir la hepatitis

Llevar a cabo los siguientes consejos permitirá que los adultos mayores con hepatitis tengan una mejor calidad de vida en todas las etapas de la vida.

  • Tener un buen apego farmacológico y no autorecetarse suplementos alimenticios, proteínas u otras terapias por más naturales que sean

  • Tomar 2 litros de agua al día

  • Mantenerse en un peso adecuado para la estatura y complexión 

  • Hacer ejercicio de forma regular 

  • Alimentarse de forma sana y natural evitando el consumo en exceso de grasas 

  • No tener relaciones sexuales sin protección de barrera 

  • Evitar consumir en la medida de lo posible alimentos preparados en la calle y agua que no esté purificada 

  • Lavarse bien las manos antes y después de ir al baño 

  • Evitar compartir objetos de cuidado y aseo personal 

  • No usar jeringas usadas o equipo médico sin esterilizar

  • Medirse en el consumo de alcohol y otras sustancias tóxicas para el cuerpo